
El envejecimiento no reduce el sistema inmunitario de forma uniforme, sino que lo remodela: algunas funciones se deterioran, otras poblaciones celulares se redistribuyen y el resultado neto es mayor vulnerabilidad a infecciones y peor respuesta vacunal. La relación entre células NK e inmunosenescencia es una de las piezas menos exploradas de este proceso, pese a que estas células (natural killer), componente central de la inmunidad innata, son cada vez más estudiadas. Este artículo resume el estado actual de la evidencia: qué se conoce, qué se está investigando y qué todavía no puede afirmarse. [1,2]
Tabla de Contenidos
- ¿Disminuye el número de células NK con la edad?
- ¿Qué diferencia hay entre las células NK CD56bright y CD56dim?
- ¿Qué factores relacionados con el envejecimiento pueden influir en el entorno inmunitario?
- ¿Pueden las células NK eliminar células senescentes?
- ¿Se debilita esta vigilancia con la edad?
- ¿Qué son las terapias CAR-NK y en qué fase de investigación están?
- ¿Qué relación tienen las células NK con la medicina regenerativa?
- ¿Existe ya una terapia con células NK para revertir el envejecimiento?
- Implicaciones prácticas para la consulta
- Profundiza en medicina regenerativa aplicada
- Preguntas frecuentes
- Referencias
¿Disminuye el número de células NK con la edad?
No necesariamente. Aunque existen diferencias entre estudios y poblaciones, el número de células NK circulantes puede mantenerse estable o incluso aumentar con la edad. El envejecimiento se asocia, en cambio, con cambios fenotípicos y funcionales: entre ellos, una menor capacidad citotóxica frente a determinadas células diana, alteraciones en la producción de citocinas y cambios en la distribución y función de determinadas subpoblaciones. [1,2]

¿Qué diferencia hay entre las células NK CD56bright y CD56dim?

Las células NK se dividen habitualmente en dos subpoblaciones principales: CD56bright, caracterizadas por una mayor capacidad de producción de citocinas y funciones predominantemente inmunorreguladoras, y CD56dim, que presentan una mayor capacidad citotóxica. Con el envejecimiento se ha descrito una redistribución de estas subpoblaciones, con una menor proporción de CD56bright y una mayor proporción relativa de CD56dim. [1,2]
¿Qué factores relacionados con el envejecimiento pueden influir en el entorno inmunitario?
Ejercicio físico
El ejercicio se ha estudiado como una posible estrategia para modificar algunos cambios asociados a la inmunosenescencia. Las revisiones disponibles indican que puede producir cambios en distintos marcadores celulares relacionados con el envejecimiento inmunitario, aunque los resultados no son uniformes y pueden depender del tipo, la intensidad y la duración del ejercicio. En adultos mayores, la evidencia disponible sigue siendo limitada para algunos marcadores, incluidas determinadas características de las células NK. [3]
Dieta mediterránea
El patrón de alimentación mediterráneo se ha asociado con una menor inflamación en adultos mayores. Un metaanálisis encontró una asociación inversa entre la adherencia a este patrón dietético y los niveles de proteína C reactiva, aunque los resultados para otros marcadores inflamatorios fueron menos uniformes y los autores señalan la necesidad de más ensayos a largo plazo. [4] Otros metaanálisis de ensayos clínicos también han encontrado efectos favorables de la dieta mediterránea sobre determinados biomarcadores inflamatorios. [5]
La evidencia sobre dieta mediterránea se refiere principalmente a marcadores de inflamación y no permite establecer por sí sola un efecto específico sobre la función de las células NK. Su posible relevancia en el contexto del envejecimiento inmunitario debe interpretarse, por tanto, como parte de la investigación sobre inflamación asociada al envejecimiento y no como una intervención demostrada para modificar la inmunosenescencia de las NK. [4,5]
Infecciones latentes (CMV)
La seropositividad a citomegalovirus se asocia con cambios específicos en el fenotipo y la maduración de las células NK. Algunos de estos cambios pueden distinguirse de los asociados al envejecimiento, aunque ambos factores pueden interactuar en la configuración del fenotipo de las células NK. [6]
Ansiedad e insomnio
Un estudio transversal publicado en 2025, realizado en 60 mujeres jóvenes universitarias sanas, encontró un menor número y proporción de células NK circulantes en participantes con síntomas de ansiedad. También observó una asociación inversa entre la gravedad de los síntomas de ansiedad y determinados parámetros de las NK. Entre las participantes con insomnio se observó además una menor proporción de la subpoblación CD16⁺CD56^high en comparación con las participantes sin insomnio. Estos resultados muestran asociaciones en una población concreta, pero por el diseño transversal del estudio y sus características muestrales no permiten establecer una relación causal ni extrapolar directamente sus resultados a adultos mayores. [7]
¿Pueden las células NK eliminar células senescentes?

¿Se debilita esta vigilancia con la edad?
La evidencia disponible indica que el envejecimiento se asocia con cambios fenotípicos y funcionales en las células NK que podrían afectar a su capacidad de vigilancia y eliminación de determinadas células senescentes. Esta alteración de la inmunovigilancia se ha propuesto como uno de los posibles mecanismos relacionados con la acumulación de células senescentes y con los cambios inflamatorios asociados al envejecimiento. Sin embargo, la relación entre estos procesos es compleja y no permite atribuir la acumulación de células senescentes exclusivamente a una disminución de la función de las NK. [1,8]
¿Qué son las terapias CAR-NK y en qué fase de investigación están?
Las CAR-NK son células NK modificadas genéticamente para expresar un receptor quimérico que permite reconocer determinadas dianas celulares. Se encuentran actualmente en investigación clínica, principalmente en el ámbito de la oncología.
Una revisión publicada en 2025 analizó datos de 120 ensayos clínicos de CAR-NK registrados en distintas bases de datos. Los resultados clínicos disponibles de 16 de estos ensayos describen actividad en algunas neoplasias hematológicas, especialmente en determinados contextos de neoplasias de células B. La revisión también señala tasas de respuesta que considera comparables a las observadas con terapias CAR-T en algunos contextos y una menor frecuencia reportada de determinadas toxicidades graves, como el síndrome de liberación de citocinas, la neurotoxicidad asociada a células efectoras inmunitarias y la enfermedad de injerto contra huésped. En tumores sólidos, la actividad clínica observada hasta ese momento era más limitada. [9]
Estos resultados son todavía iniciales y proceden de estudios con características y poblaciones diferentes, por lo que no permiten establecer que las CAR-NK sean equivalentes o superiores a las CAR-T en términos generales ni considerarlas una terapia consolidada para todas las indicaciones estudiadas. [9]
¿Qué relación tienen las células NK con la medicina regenerativa?
La investigación sobre células NK conecta diferentes áreas relacionadas con el envejecimiento biológico, entre ellas la inmunovigilancia, la senescencia celular, la inflamación y el desarrollo de terapias celulares. [1,8]
En este contexto, las células NK constituyen una línea de investigación relacionada con la senoterapia y con determinadas líneas de investigación en medicina regenerativa y envejecimiento saludable. Sin embargo, que exista una conexión científica entre estos campos no significa que las terapias basadas en NK puedan considerarse actualmente tratamientos regenerativos establecidos.
¿Existe ya una terapia con células NK para revertir el envejecimiento?
El envejecimiento se acompaña de cambios en el compartimento NK y estas células participan en la vigilancia de determinadas células senescentes. [1,8] Al mismo tiempo, las terapias basadas en NK están siendo investigadas clínicamente, principalmente en oncología. [9]
En cuanto a su utilización específicamente frente al envejecimiento, la evidencia clínica sigue siendo inicial. Una revisión publicada en 2026 recoge resultados preclínicos y estudios clínicos tempranos sobre el posible uso de células NK como estrategia de senoterapia. También recoge estudios en humanos que han explorado la administración de células NK autólogas en personas de mediana edad o mayores. Los autores señalan la necesidad de estudios controlados de mayor tamaño y seguimiento para establecer su eficacia y seguridad como estrategia frente al envejecimiento. [10]
Por tanto, no puede afirmarse actualmente que exista una terapia con células NK demostrada para revertir el envejecimiento.

Implicaciones prácticas para la consulta
| “NK bajas” en una persona mayor | Terapias con células NK |
| Un recuento bajo de células NK no debe interpretarse de forma aislada como evidencia de un grado determinado de inmunosenescencia. | La investigación sobre terapias NK está activa, pero su utilización como tratamiento antienvejecimiento sigue siendo experimental. |
| El número total de células NK no necesariamente disminuye con la edad; puede mantenerse o incluso aumentar, aunque pueden producirse cambios en su composición y funcionalidad. La interpretación debe realizarse considerando el contexto clínico y otros factores que pueden modificar los parámetros de las NK. [1,2] | La participación de las NK en la inmunovigilancia de determinadas células senescentes cuenta con respaldo experimental. También existe investigación clínica sobre terapias NK, especialmente en oncología. Sin embargo, la evidencia disponible no permite establecer su eficacia para revertir el envejecimiento ni respalda su uso con este objetivo fuera de contextos de investigación. [8–10] |
Profundiza en medicina regenerativa aplicada
Este artículo aborda uno de los procesos relacionados con el envejecimiento celular y la función inmunitaria. El Máster en Medicina Regenerativa y Terapia Celular de FEMEL desarrolla este marco desde la biología y la patología celular del envejecimiento hasta el estudio de las terapias celulares y su aplicación en medicina regenerativa, junto con más de 25 módulos de formación.
Preguntas frecuentes
¿El número de células NK disminuye con la edad?
No necesariamente. Puede mantenerse estable o incluso aumentar, mientras que sí se producen cambios en su composición y funcionalidad. [1,2]
¿Qué diferencia hay entre las células NK CD56bright y CD56dim?
Las CD56bright tienen una mayor capacidad de producción de citocinas y funciones predominantemente inmunorreguladoras, mientras que las CD56dim presentan una mayor capacidad citotóxica. Con el envejecimiento puede disminuir la proporción relativa de CD56bright y aumentar la de CD56dim. [1,2]
¿Qué relación tienen las células NK con las células senescentes?
Las NK participan en la inmunovigilancia y pueden contribuir a la eliminación de determinadas células senescentes. Esta función puede verse afectada por cambios asociados al envejecimiento, aunque la relación entre ambos procesos sigue siendo objeto de investigación. [1,8]
¿Las terapias CAR-NK ya están consolidadas?
No. Se encuentran en investigación clínica activa. Una revisión de 2025 analizó datos de 120 ensayos clínicos y encontró resultados iniciales de actividad, especialmente en algunas neoplasias hematológicas, mientras que los resultados en tumores sólidos siguen siendo más limitados. [9]
¿Existe una terapia NK disponible para revertir el envejecimiento?
No existe actualmente una terapia NK demostrada para revertir el envejecimiento. Hay resultados preclínicos y estudios clínicos iniciales, pero la evidencia todavía es insuficiente para establecer su eficacia como tratamiento antienvejecimiento. [10]
Referencias
[1] Brauning A, Rae M, Zhu G, Fulton E, Admasu TD, Stolzing A, Sharma A. Aging of the immune system: focus on natural killer cells phenotype and functions. Cells. 2022;11(6):1017. doi:10.3390/cells11061017. PubMed
[2] Guo Z, Wu F, Chen Y, Xu J, Chen Z. Phenotypes, mechanisms, and therapeutic strategies of natural killer cell immunosenescence. Immun Ageing. 2025;22. doi:10.1186/s12979-025-00534-8. PubMed
[3] Mathot E, Liberman K, Cao Dinh H, Njemini R, Bautmans I. Systematic review on the effects of physical exercise on cellular immunosenescence-related markers – An update. Exp Gerontol. 2021;149:111318. doi:10.1016/j.exger.2021.111318. PubMed
[4] Wu PY, Chen KM, Tsai WC. The Mediterranean Dietary Pattern and Inflammation in Older Adults: A Systematic Review and Meta-analysis. Adv Nutr. 2021;12(2):363-373. doi:10.1093/advances/nmaa116. PubMed
[5] Keshani M, Rafiee S, Heidari H, Rouhani MH, Sharma M, Bagherniya M. Mediterranean Diet Reduces Inflammation in Adults: A Systematic Review and Meta-analysis of Randomized Controlled Trials. Nutr Rev. 2026;84(9):1776-1790. doi:10.1093/nutrit/nuaf213. PubMed
[6] López-Sejas N, Campos C, Hassouneh F, Sanchez-Correa B, Tarazona R, Pera A, Solana R. Effect of CMV and aging on the differential expression of CD300a, CD161, T-bet, and Eomes on NK cell subsets. Front Immunol. 2016;7:476. doi:10.3389/fimmu.2016.00476. PubMed
[7] Alhamawi RM, Halawani FA, Hakeem SF, et al. Insomnia and anxiety: exploring their hidden effect on natural killer cells among young female adults. Front Immunol. 2025;16:1698155. doi:10.3389/fimmu.2025.1698155. PubMed
[8] Gergues M, Bari R, Koppisetti S, Gosiewska A, Kang L, Hariri RJ. Senescence, NK cells, and cancer: navigating the crossroads of aging and disease. Front Immunol. 2025;16:1565278. doi:10.3389/fimmu.2025.1565278. PubMed
[9] Jørgensen LV, Christensen EB, Barnkob MB, Barington T. The clinical landscape of CAR NK cells. Exp Hematol Oncol. 2025;14:46. doi:10.1186/s40164-025-00633-8. PubMed
[10] Nakazawa T, Yamanishi R, Morimoto T, Matusda R. Natural killer cell-based senotherapy: a promising strategy for healthy aging. Front Immunol. 2026;16:1737572. doi:10.3389/fimmu.2025.1737572. PubMed
